Los trabajos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, pero a veces también tienen cosas que no sabes si son buenas o malas. Ayer me notificaron oficialmente algo que se venía venir. No, no me han echado ni me han regulado, simplemente me trasladan. Los clientes en este tipo de negocio, son como las montañas, si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. En mi caso, la montaña es El Teide. Efectivamente, ayer me comunicaron que me voy a Tenerife a trabajar, sine die, o lo que es lo mismo, con billete de ida, pero sin billete de vuelta.
Como decía, en los trabajos hay cosas que no sabes si son buenas o malas, y yo no sé si es bueno o malo. Profesionalmente sí sé que es bueno, pero personalmente no lo sé. Sinceramente, este suceso me ha cogido con la guardia bajada y me ha dejado grogui.
Nunca he estado en Tenerife, ni en Las Palmas, lugar al que me desplazaré con frecuencia. Poco sé de sus costumbres, lo que me contó el Sales, las papas con mojo picón, los plátanos, el gofio, las muyayas, la guagua, y el Teide.
Supongo que me acoplaré bien, para eso nunca he tenido problema, pero irme a vivir otra vez a un hotel después de estar asentado en mi piso de Madrid no sé qué tal me va a caer. Los proyectos que han salido tienen muy buena pinta, son largos y parecen divertidos, eso me motiva un poco más.
En fin, que yo seguiré viniendo por la península, prefiero la comida de mi madre que las papas arrugás, el Barrio de Malasaña a Orotava, los churros al gofio, los dycolillas de los Ramas Brothers al Arehucas con miel, aunque todo es acostumbrarse, al fin y al cabo no me voy a la mili, qué cojones. Hasta perderé el miedo a los aviones!! Por cierto mi primera celebración quizá sea el ascenso del CD Tenerife, el equipo de mi corazón!!
Solo hay una cosa que echaré mucho de menos…