9.11.2009

LA IMPORTANCIA DE LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE

"Incluso los 'fachas' tienen este derecho. Incluso nuestros adversarios tienen derecho a manifestarse y esta es la grandeza de la democracia". Montilla dixit y Pixie, y a partir de ahí, a aguantar el chaparrón y el aluvión de críticas por esa expresión, totalmente injustas a mi entender.

Y es que todas esas críticas provinientes de la panda de ignorantes e indocumentados (menos yo que le apoyo) que forman este país, gozan de mi desaprobación, y desde aquí quiero mandar mi apoyo al Presidente de la Generalitat por poner de manifiesto que uno no sólo puede, sino debe llamar a las cosas por su nombre, aunque sean lo primero que se le pase por la cabeza, y aunque la palabra no se asocie totalmente con su significado, pero no voy a entrar en semánticas.

Yo personalmente, no soy ningún ejemplo del hablar eufemísticamente y mis problemas me trae. Por ello, este hombre me ha hecho un gran favor y ahora podré expresarme, con salvoconducto amontillado, libremente y sin temor de ofender sensibilidades. Si el Alcalde corta pinos, que van a hacer los vecinos...

Por ello me pongo a pensar y a partir de ahora voy a usar Puta en vez de prostituta, maricón en vez de homosexual masculino, alguien de derechas será un facha, si puede ir aliñado con "de mierda" aún mejor (esta no es mía), alguien de izquierdas rojo, ídem apellido que su vecino el facha, tortillera en vez de lesbiana, comerrabos en vez de pelota, desaceleración lo cambiaré por crisis, persona de color por negro o negraca según situación, reforma de la política fiscal limitada y temporal por subida de impuestos o rejón de castigo y oposición por todas menos Rajoy.

También voy a cambiar medidas progresistas por legalizar el matrimonio homosexual (maricón), Gallardón por Sheriff, ligero aumento del desempleo por más paro, Plan E por aceras. Si alguna vez me ois decir ¡qué descojone! significa ¡qué sanidad pública madrileña!. La segunda acepción de descojone será para aludir a la guerra televisiva por el fútbol. Me atreveré incluso a cambiar Gripe A por desvío de la atencíon, y finalmente mi preferida, tránsito instentinal por cagar.

Sin embargo, gilipollas, siempre será gilipollas.

4 comentarios:

manu dijo...

lo que no me cabe duda es de la cantidad de gilipollas que adornan nuestro país. empiezas por el señor montilla y acabas sabe dios dónde. lo peor es que montilla, que seguramente fue el tonto andaluz de la clase, el bajito y con gafas, el que recibía collejas, el charnego de los santos cojones de la andalucía profunda, ahora reclama su catalanismo más recalcitrante. se ha convertido en el adalid de los imbéciles que reclaman la independencia. pues muy bien, que jueguen también la liga catalana, ya verás qué lleno se pone el nuevo campo el día que jueguen contra el esplugues de llobregat. y el día del granollers revientan las taquillas! manda carallo! toda su escasa vida escolar siendo objeto de burla y ahora más papista que el papa.
ya lo decía yo: no hay nada peor que un converso convencido...

Nacho dijo...

auntentica entrada de leccion de como anda nuestro Pais...si, es cierto, a las cosas por su nombre, claras.....que luego nos confundimos...vaya banda de comicos con poder, Manu, lo que mas me gusta....no hay nada peor que un converso convencido...por aqui se dice, no nada peor que un obrero de derechas..., o quizas ya lo mismo sea al revés, quien sabe....
muy bueno el titulo de la cancion, PAL QUE NO SE LA SEPA... con mucha ironia....de las mejores entradas de tu blog....un abrazo yiyo y a cuidarse....y mente fresca...besosssss.

Anónimo dijo...

Te habras quedado bien agusto no??? Buen post si mejor a las cosas por su nombre que todo quede bien clarito

Twistin' the night away dijo...

Hombre, ya que estamos con eso de llamar a las cosas por su nombre, el Gallardón, a base de parquímetros, zanjas y obras -y otra infinidad de puteos a los que pagamos su megalomaniaco delirio constructor y regulador-, ha hecho méritos más que suficientes para algunos epítetos de más empaque que un cuasi obsequioso sheriff. Aunque mejor así, que tampoco sería la primera vez que un juez decreta una lista negra de adjetivos prohibidos para describir a una persona concreta, y así no es plan.