12.12.2008

ESTOCOLMO

Antes de viajar a Suecia, reflexioné un rato sobre mis conocimientos de Suecia. A modo de lluvia de ideas, esto fue lo que salio: Suecas buenorras, Estocolmo, dinamita, nieve, Malmö, Ibrahimovic, , Abba, Vodka Absolut,Suecas buenorras, Ikea, Ljungberg, frío, Gotemburgo,Nobel, Renos, caro y Suecas buenorras. Bueno, pues os voy a mostrar que hay más que todo eso.
Estocolmo, capital de Suecia, es un mini archipiélago formado por unas 14 islas, muchas de ellas comunicadas entre sí, bien por puentes, bien mediante barcos. La moneda es la Corona, no el euro. La Casa Real es muy importante para los Suecos, bonitas princesas, igualitas que Doña Elena de Borbón... Estocolmo está bañada por dos porciones de agua. De un lado, el Mar Báltico, famoso por sus cruceros, y de otro lado, por el Lago Mälaren. El nivel entre ambos es diferente de ahí que cuando se juntan, forman fuertes corrientes, propicias para echar la caña al salmón y a la trucha asalmonada, que es lo que les va.
Los suecos, son unos tíos muy listos. Además de inventar la dinamita, Tienen un ahorro energético muy importante. Nada de autopistas iluminadas, ni derroche de luz en iluminar la tercera campana de la torre del ayuntamiento. Nada, a ver si se nos pega algo y dejamos de importar energía como locos. Esta imagen no es muy aconsejable. Pararse a sentar durante el día puede llevarte a que cuando te des cuenta sea de noche. Amanece a las 8 y media, pero a las 15: 00 ya es de noche, así que hay que aprovechar las pocas horas de luz. En Estocolmo hace más frío que en la Comunión de Shevchenko, así que conviene abrigarse bien. Unos guantes, un gorro y unos calzoncillos marianos, son tu mejor aliado. En cualquier caso, los seguntinos, que tenemos los cancanillos pelaos del frío, no nos debe asustar el frío de Estocolmo. En el invierno puro llega a hacer -15º, vamos, como en Molina Herzegovina.
El estar bañado por agua, lo mires por donde lo mires, hace que exista un importante tráfico de barcos. El barco blanco de la foto, actualmente es un albergue para jóvenes.
Lo de los Suecos con los barcos es una relación amor odio.
Este buque de guerra, el Vasa, es uno de sus principales estandartes, orgullo del país y espejo de foráneos. Cuentan su historia con la frente bien alta, y yo cuando la oí lo único que pude hacer es descojonarme. Resulta que en mil seiscientos y pico, los Suecos, todo chulos, se construyen un barco de 15 m. de altura, 65 cañones, 300 marineros 4 velas y 80 toneladas de peso. El día de su inauguración, fiesta nacional, todo el mundo a ver zarpar el Vasa, cañonazos por doquier, más gente que en Séñigo, y a los 200 metros se empieza a inclinar a inclinar a inclinar y va para abajo. Hizo aguas, como el móvil del Charpas en la piscina de Sigüenza. La gente gritando, llorando, hundida. Seguro que hubo algún chavalito con pinta de paleto que diría: "os lo dije". En este hotel se alojan los galardonados con el Nobel, en su tejado, se colocan las banderas de los países de los premiados.
Se vive mucho la Navidad. Siempre colocan puestos de historias como en la Plaza Mayor, pero estos tíos no venden tontunas de pelucas, jamones de mentira, o cojines que cuando te sientas suena un pedo. No estos venden comida típica, pistas de patinaje sobre hielo, gorros, ropa, belenes y cosas así. Yo me encontré con un puesto español que vendía churros.
Poco más que contar, merece la pena visitarlo porque siempre conoces un sitio nuevo, con gente nueva y ves cosas distintas,. como un piano en una cocina. Pues hay gente pa tó