Nosotros los del Atleti, no estamos acostumbrados a celebraciones, a salir a pitar con el coche, a tirar petardos y cohetes, a pedir una copa cuando ganamos un trofeo y ni mucho menos a dar por el culo a los del equipo contrario, o a los vecinos. Por ello, y porque desde hace muchos años no había celebrado nada más que mi cumpleaños ayer era el día. Pero por quien realmente me alegro es por Luis Aragonés, el sabio de Hortaleza. Ha aguantado carros y carretas cargadas de críticas, comentarios y faltas de respeto de muchos aficionados y muchas preguntas impertinentes de periodistas chupatintas. No sé cómo pichorras forman a los periodistas de este país, muchos de ellos parecen gilipollas. El día de Italia, photocall de Cuatro, Juanma Castaño de quien dicen se parece a mí, se encuentra con el Rey, no se verá en otra, y en directo, en un alarde de improvisación le pregunta si había euforia en el vestuario, si los jugadores estaban contentos. Lo dicho, gilipollas perdido.







