11.30.2007

Y LO QUE TE RONDARÉ, MORENA

Recuerdo la Navidad con especial emoción. Siempre ha sido una época de alegría (salvo una vez), de reunión familiar, pollo de las “ferminas”, y de canción. Lejos de la vistosa Navidad neoyorquina de papás noeles y escaparates, o de la de la calle Preciados, con reyes baltasares tiznados de hollín, existe una Navidad seguntina con tintes musicales, de amistad y esparcimiento. Mi memoria es bastante buena, es por ello que me permite el lujo de recordar al añorado “Celes” al mando de una legión de improvisados músicos, más parecidos al ejército de Pancho Villa que a la Escolanía del Escorial, con capas negras hasta los tobillos, gordos jerséis de lana e instrumentos musicales variopintos, bajar por la calle del Humilladero entonando jocosas coplas. A mi, particularmente, me gustaba el acordeón, creo recordar que lo tocaba un vecino mío, gran hortelano por lo que me han contado, y buen tañedor del instrumento. No sé si porque por ese entonces era María Jesús (y su acordeón) la reina del bodevil, o por su agradable sonido, el caso es que me gustaba especialmente dicho instrumento. Bajaba con mis padres a tomar una cocacola a eso del midi cuando escuchaba el zumbido de las zambombas acercarse, y al verles aparecer, me quedaba atontado ante tal cuadrilla, que al son de, bandurrias, laúdes, guitarras, cascabeles, almireces, flautas, y numerosas botellas de anís, cantaban canciones que apenas entendía. Hoy ya no se bebe anís, sólo mi padre y algún mozo de la construcción, no sé si por temor a las terribles resacas que produce, o por haberle cogido el gusto a la cubata, lo que produce que dicho instrumento sea hoy muy cotizado. Sé que en un primer momento, además de las rondas improvisadas y de pandillas de amigos, el sector de las rondas era todo un mercado oligopolístico, con la “Ronda del Zapato” por un lado, y la de la de “la Alpargata” por otro. Existía una sana competencia entre ellas, llegando incluso a enfrentarse en batallas de divertidas coplas. La Tradición marca el día de la Inmaculada Concepción como el primero en salir a rondar, y el de Reyes, el último. También recuerdo como una costumbre ir el día de añonuevo a rondar al Obispo y al asilo de ancianos. Hoy en día, el salir de ronda, sigue haciéndose como mandan los cánones, aunque un poco adaptado a los nuevos tiempos. El hecho de quedar un día de Navidad, coger los trastos, e ir de bar en bar, o estar por la calle como el cochino de San Antón, ameniza estos fríos días. Últimamente hay dos rondas que marcan el paso en Navidad, Una de ellas comandada por el mariscal Gerardo y sus camaradas, y la que se ha venido a llamar, “La Ronda de los Retales”, ya que se forma con miembros de diferentes pandillas seguntinas. Todavía sigue habiendo gente que cuando oye el compás de las rondas, abren las puertas de sus casas y preparan mesas con turrón, vino, moscatel y sidra, a cambio de una copla que alegre la casa durante esos minutos. Es por todo esto, por lo que llegando estas fechas, me fijo más en que mi padre le pegue bien al rute que en los escaparates. Creo que estas tradiciones, al igual que muchas otras, no se deben dejar de hacer o de improvisar. No me gustaría que dentro de un tiempo se mirará con más asombro y admiración a aquel que sepa hacer una zambomba, que al que hackee la base de datos del CNI.

11.19.2007

ESCOPETA Y PERRO

Uno no termina nunca de amanecerse sin una noticia cuanto menos curiosa. La semana pasada iba a comentar el incidente del soplapollas de Melendi, pero decidí no perder tiempo con semejante indocumentado, quien debería agradecer que no le paseasen la mano por la cara. Anoche estuve leyendo un libro que esa misma tarde me había dado mi tío, sobre personajes de Guadalajara. El autor nos acerca a un grupo de paisanos, unos más conocidos y otros menos, curiosos todos ellos, que han destacado por su esfuerzo, por su trabajo, o simplemente por marear la perdiz, y claro está, por pasear el nombre de Guadalajara. En ese libro nunca entraría el protagonista del comentario. Nuestro amigo es un cifontino que tiene el (dudoso) mérito de haber sido cuatro veces campeón de España de caza menor. El anterior paréntesis viene de una noticia aparecida en medios nacionales, con motivo del Campeonato de España celebrado en Ribera del Fresno, Badajoz, donde el susodicho colega, ni corto ni perezoso, decidió ir con los deberes hechos o lo que es lo mismo, con dos perdices en la zamarra. Un juez (de la prueba) le trincó y otro (de los de verdad) le interrogó sobre los hechos, máxime después de que tras la denuncia, la joyita, encañonara a su delator, no sabemos si para intimidar o para conmemorar los incidentes de un pueblo vecino del lugar de los hechos, Puerto Urraco. La España profunda resiste. A la hora de verificar los hechos, el cazador no llevaba ninguna pieza, y dijo que las dos perdices que había cazado, estaban en el lugar del incidente. El milagro de los panes y los peces volvió a suceder, y al contrario de lo que le pasa con las uvas al ciego con Lázaro en el Lazarillo de Tormes, aparecen dos piezas más, aunque para pieza nuestro amigo. Tras la autopsia de las perdices (tiene bemoles) se determinó que “dos de las perdices que se encontraron, estaban siete grados más frías que las perdices elegidas aleatoriamente en un muestreo entre las 121 capturadas por el resto de participantes en la final. Según los expertos, esa diferencia de temperatura indica que las piezas más frías habían sido abatidas unas 20 horas antes”. Del análisis de las vísceras se concluyó que “Las diez perdices escogidas aleatoriamente tenían restos de bellotas y trigo. Pero de las cuatro halladas en la zona donde se produjo la discusión de Sierra y su juez, tres tenían pipas de girasol y una no almacenaba nada", El menda, como no podía ser de otra forma, se declaró inocente, cosa que se presume hasta que se demuestre lo contrario, y señala que se debe a una conspiración contra él. Imagino en mi mente los hechos, como uno le acusa y el otro coge la escopeta y suelta un “me cagüen la puta que igual que me río me cargo a un tío” o un “chaval, chaval que estoy muy loco, que te saco el aire de la tripa”. De momento le han quitado la licencia. No soy cazador, ni siquiera he estado de caza nunca. Me parece curioso, aunque los cazadores no reciben las críticas que recibimos los taurinos, y los considero los enchufados de la clase. Pienso que algo como la caza no es para competir, sino para acabar la jornada en una mesa, al lado de una lumbre, con unas judías con liebre, vino a mansalva y una buena conversación, como hace la “Cuadrilla Cinegética Seguntina” Espero que el incidente se quede en una anécdota más de lo que se ha llamado Celtiberia Show, que nuestro también paisano Luis Carandell materializó tiempo atrás. Se ha hecho verdad el dicho: “el cazador cazado”.

11.12.2007

SUCEDIÓ EN ARCHIDONA

Hola de nuevo. Creo que esta informacíón es más importante que el viaje a Francia de este fin de semana. Leedlo con detenimiento, no tiene desperdicio, y dejad el video para el final. Un saludo desde Extremadura. CARTA DE ALFONSO CANALES A CAMILO JOSÉ CELA (3/2/1972) Querido Camilo José: Con mucho gusto te relataré el incidente a que te refieres en tu carta. La cosa ha acaecido en Archidona, muy cerca de donde se halla la célebre Peña de los Enamorados. Una pareja -no consta que fueran novios formales- se encontraba en el cine, deleitándose con la contemplación de un filme musical. La música o las imágenes debían ser un tanto excitantes, porque a ella, según tiene declarado, le dio -no sabe cómo- el volunto de asirle a él la parte más sensible de su físico. El cateto debía ser consentidor, pues nada opuso a los vehementes deseos de su prójima. Dejóla hacer complacido, sin previsión de las consecuencias que habría de tener su regalada conducta. Según parece, el manipulado, hombre robusto por demás, era tan virgen como López Rodó o, al menos, llevaba mucho tiempo domeñando sus instintos. El caso es que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza que más parecía botella de champán, si no geiser de Islandia. Los espectadores de la fila trasera, y aun de la más posterior, viéronse sorprendidos con una lluvia jupiterina, no precisamente de oro. Aquel maná caía en pautados chaparrones, sin que pareciera que fuese a escampar nunca. Alguien llamó airadamente, identificando el producto e increpando con soeces epítetos al que lo producía en cantidades tan industriales. Se hizo la luz. El cateto pensó que la tierra, en eso de tragarse a los humanos, obra con una censurable falta de oportunidad. Doblemente corrido, trataba en vano de retornar a su nido la implacable regadera. Su colaboradora ponía cara de santa Teresita de Lisieux, aunque con más arrebol en las mejillas. Ambos fueron detenidos y conducidos a la presencia judicial, lo que ocasionó que se incoara el oportuno sumario por escándalo público, a falta de otra tipificación más especificadora. El juez hizo el ofrecimiento de acciones a los poluídos, quienes no sólo quedaron enterados, sino que presentaron justificantes de los daños y perjuicios. Un prestigioso industrial incorporó a los autos la factura del sastre que había confeccionado su terno, que devino inservible. Y una señora, de lo más granado de la sociedad archidonense, presentó la cuenta de la peluquería donde, al siguiente día, hubo de hacerse lavar el cabello (el Fiscal no acaba de explicarse cómo pudo pasar la noche sin un lavado casero de urgencia). Como primera providencia, puesto que así lo imponen las reglas de la moral, los intérpretes del raro suceso han contraído honesto matrimonio. ¡Gran equivocación! Imagínate lo que hubieran podido prosperar, en cualquier parte del mundo, tanto el prepotente poseedor de la manguera como su eficaz partenaire. La causa está ahora en trámite de calificación. Cuando se dicte la sentencia, te proporcionaré una copia. Será un documento acreditativo de las reservas, no meramente espirituales, de nuestra recia estirpe. Un fuerte abrazo Y AHORA LA RESPUESTA DEL SIN PAR CELA: CARTA DE C. J. C. A ALFONSO CANALES (7/2/1972) Querido Alfonso: ¡Bendito sea Dios Todopoderoso, que nos permite la contemporaneidad con estos cipotes preconciliares y sus riadas y aun cataratas fluyentes! Amén. ¡Viva España! ¡Cuán grandes son los países en los que los carajos son procesados por causa de siniestro! El suceso muy bien podría originar la aparición de una frase adverbial aún no nacida -"como el cipote de Archidona"- señaladora de óptima calidad y desaforada cantidad. Te ruego que transmitas a la Excma. Diputación Provincial de Málaga mi propuesta de que le sea atribuído un homenaje de ámbito nacional al dueño de la herramienta, honra y prez de la patria y espejo de patriotas. Podría levantarse en su honor un monolito granítico con una farola en la punta del haba -el falofaro de Archidona- visible desde las costas de Africa; podrían editarse tarjetas postales y fabricarse cipotillos de solapa; podría incluirse la contemplación de tanta gloriosa prepotencia en el programa de los cursos de verano para extranjeros. ¿Os dais cuenta los malagueños, mi querido Alfonso, de lo didáctico que resultaría? ¡A qué lindes insospechadas de progreso nos ha llevado el III Plan de Desarrollo y la sabia política de nuestros beneméritos tecnócratas, a quienes Dios guarde para mejor lección de todos! Entre nuestro común amigo don Lupercio Leonardo de Argensola y yo hemos compuesto, en loor del pijo histórico, el poema que paso a copiarte: SONETO Claro cipote, cuya frente altiva cubre de nubes tan tupido velo que nos hace creer que en ella el cielo y en sus cojones su razón estriba. En ti mostró su boca vengativa el gran león, forzado de su celo, y en ti de voluntad empieza el vuelo del goterón de leche en lavativa. Hoy proclama la gloria de Archidona que anegas con tus huevos a su gente por tu fluidora pija perseguida. Hoy el mundo en tu justo honor pregona que salvo incordio, chancro o accidente, no hay pija cual tu pija en esta vida

11.04.2007

El creique y el penseque, amigos de don tonteque.

Te enseñan desde pequeño a perdonar. Lo significan como algo positivo. A quien perdona se le tiene buena consideración y se le califica incluso de piadoso. Sin embargo, no siempre es bueno perdonar, y eso le ha pasado hoy al Atleti, que ha perdonado, no sólo ocasiones, sino una buena oportunidad de colocarse en los puestos privilegiados. La cara de satisfacción de quien perdona a otra persona, se transforma en cara de gilipollas cuando oyes que te levantan el partido en el último minuto. La generosidad, la ubican también entre las virtudes, formaría parte de aquello que los griegos llamaban αρετή o areté. La Sagrada Escritura dice "Gratis reecibiste, da gratis", nada que ver con la sabiduría gitana "todo lo que es gratis, es bueno", seguida de cerca por Robervidal y Medina. Cuando haces un regalo, te sientes bien, pero no siempre. Si ves como se regalan goles, oportunidades, si ves como en tu equipo a lo más parecido a una carmelita descalza en jugadores como Pernía, Perea, Leo Franco, Reyes etc., te vas a casa con ganas de cagarte en sus muertos uno a uno. La amistad. ¡Qué gran regalo! Quien tiene un amigo tiene un tesoro, y así sucesivamente si tienes dos, tres o cien, tendrás los correlativos tesoros. A veces también se derrumba esta máxima si ves en el portero rival a un amigo, si el delantero al que defiendes es tu compadre, camarada o cualquier palabra que denote un - no te preocupes, pasa por aquí que a mi me da la risa, te acuestas el domingo con la sensación de tener una plantilla de sarnosos en tu equipo. Esto no solo pasa con el Atleti, también pasa con otros equipos y a otros niveles. No quiero culpar a nadie, renuevo mis promesas como colchonero de corazón, pero es que hay cosas... Levanto mi copa por vosotros y por vosotras.