
"Incluso los 'fachas' tienen este derecho. Incluso nuestros adversarios tienen derecho a manifestarse y esta es la grandeza de la democracia". Montilla dixit y Pixie, y a partir de ahí, a aguantar el chaparrón y el aluvión de críticas por esa expresión, totalmente injustas a mi entender.
Y es que todas esas críticas provinientes de la panda de ignorantes e indocumentados (menos yo que le apoyo) que forman este país, gozan de mi desaprobación, y desde aquí quiero mandar mi apoyo al Presidente de la Generalitat por poner de manifiesto que uno no sólo puede, sino debe llamar a las cosas por su nombre, aunque sean lo primero que se le pase por la cabeza, y aunque la palabra no se asocie totalmente con su significado, pero no voy a entrar en semánticas.
Yo personalmente, no soy ningún ejemplo del hablar eufemísticamente y mis problemas me trae. Por ello, este hombre me ha hecho un gran favor y ahora podré expresarme, con salvoconducto amontillado, libremente y sin temor de ofender sensibilidades. Si el Alcalde corta pinos, que van a hacer los vecinos...
Por ello me pongo a pensar y a partir de ahora voy a usar Puta en vez de prostituta, maricón en vez de homosexual masculino, alguien de derechas será un facha, si puede ir aliñado con "de mierda" aún mejor (esta no es mía), alguien de izquierdas rojo, ídem apellido que su vecino el facha, tortillera en vez de lesbiana, comerrabos en vez de pelota, desaceleración lo cambiaré por crisis, persona de color por negro o negraca según situación, reforma de la política fiscal limitada y temporal por subida de impuestos o rejón de castigo y oposición por todas menos Rajoy.
También voy a cambiar medidas progresistas por legalizar el matrimonio homosexual (maricón), Gallardón por Sheriff, ligero aumento del desempleo por más paro, Plan E por aceras. Si alguna vez me ois decir ¡qué descojone! significa ¡qué sanidad pública madrileña!. La segunda acepción de descojone será para aludir a la guerra televisiva por el fútbol. Me atreveré incluso a cambiar Gripe A por desvío de la atencíon, y finalmente mi preferida, tránsito instentinal por cagar.
Sin embargo, gilipollas, siempre será gilipollas.